La coprofagia es el nombre técnico que define el consumo de heces o excrementos, y aunque nos cueste comprenderlo… no es que sean “guarros”, sino que es una conducta habitual y normal en perros.
En muchos casos se produce cuando son cachorros y desaparece por sí sola a medida que se hacen adultos.
Las causas pueden ser diversas:
– Por atraer la atención del humano,
– Estrés,
– Aburrimiento,
– Evitar ser reñidos
Pero quizás la causa con más peso es que lo hacen por:
* Gusto o hábito: Si descartamos las razones anteriores, puede ser que simplemente ¡LE GUSTEN LAS CACAS! o se hayan habituado a comerlas.
El perro es un animal carroñero por naturaleza, y cualquier cosa con olor y materia orgánica sin digerir (heces de perros, gatos, pájaros o humanos) puede ser atractiva para ellos. Puede ser un poco asqueroso, sí… ¡pero es su naturaleza! Es más común que esto suceda con dietas muy grasas y poco digestibles, ya que al no aprovecharse bien serán más ricas en grasa y nutrientes, y por tanto, más atractivas.